| Reta y la cuestión ambiental |
| Escrito por Horacio Ramirez |
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Cuando el ambiente es un problema, el problema es del hombre y no del ambiente. El ambiente en sí no puede ser incoherente, no puede tener conflictos internos: todo en él suma hacia su propia integridad y es el hombre el que, en cambio, desintegra las relaciones en función de las ideas que sobre ese ambiente ha desarrollado. Y esto es necesariamente así, porque sus ideas dependen del entorno en el cual se generaron. Pensemos ahora en la diferencia que existe entre la idea de Naturaleza que trae un turista que viene a nuestras playas: un peludo en el camino, tratando de huir de las ruedas de los vehículos, es motivo de comentarios y algarabía por parte de grandes y chicos. Para un agricultor, ese mismo peludo, cuyas cuevas le rompieron la punta de eje a su máquina agrícola, lo primero que intentará hacer es aplastarlo con la camioneta. La misma diferencia existe con un zorro visto por el turista que no tiene gallinas que perder, o con un cabecita negra que significa 25 pesos en una feria de pájaros del Gran Buenos Aires. Como la Naturaleza es una idea de Naturaleza. La zona del balneario Reta plantea problemas ambientales. Por ejemplo, han llegado por casualidad a este balneario, folletos que estaban destinados originalmente a Claromecó y Orense, explicativos de lo que es un guardafauna. Tales folletos no podían llegar a Reta, precisamente, porque Reta carece de guardafauna y muy mal se podía explicar al público -local o visitante- qué cosa es un guardafauna en una localidad que no los tiene. Así las cosas, han llegado las quejas de vecinos de la zona de quintas por la abundancia de cazadores irregulares y por el hecho de que no hay nadie que los controle: "Llegan por la nochecita" -nos dice Tomás Sánchez, vecino de las quintas- y dicen que van a poner tramperas, pero apenas se hacen las diez o las once de la noche comienzan los tiros de escopetas del 16 y hasta armas de puño". Situación que pone en jaque la tranquilidad de los vecinos de la zona de quintas ya que son un evidente peligro potencial que nadie tiene por qué afrontar. Otra cuestión: la zona de la albufera ha sido declarada como protegida por el municipio y está a la espera de que se declare lo mismo desde la Provincia, pero existen los tiempos de los funcionarios y los tiempos naturales. En este sentido, Reta es un lugar donde llegan muchas aves migratorias: desde flamencos y avutardas hasta tijeretas o churrinches. Esta abundancia de especies migratorias es un indicador ecológico de fragilidad ambiental. La mera presencia de gran variedad de aves canoras es otro indicador ecológico de transición de ecosistemas. Además, el hecho de proteger la albufera o el arroyo no implica necesariamente un sistema de protección general de toda la zona de Reta: tanto de la planta urbana como en la zona de quintas, aún las más alejadas de la albufera, desde que los animales que a ella acuden también la abandonan en las distintas horas del día, y ahí están los cazadores esperándolas. Por otra parte, el turista, sin maldad, se acerca con vehículos de todo tipo al sitio protegido por ordenanza (pero desprotegido en los hechos) y necesariamente molesta a los animales, ya sea con la simple presencia como con los sonidos de alta y baja frecuencia que emiten los motores de autos, camionetas o cuatriciclos. Quien esto escribe, y con el aval de las firmas de los chicos de las escuelas de Reta, había propuesto que toda Reta sea declarada un santuario de aves. Pero para eso hace falta por lo menos un guardafauna y el debido asesoramiento del personal policial. Nada de esto ha sido posible. Reta sigue sin guardafauna; la albufera sigue sin aislamiento; no existe el santuario de aves. Este conflicto ambiental es una cuestión de conflicto interno político en el manejo de las ideas. Los desde siempre invalorables esfuerzos del Ejecutivo actual, así como del vecinalismo en general, por proteger el capital natural de Reta, se enfrenta con un conflicto interno que se paga con la merma en la biodiversidad local; con la tranquilidad de los vecinos y con el futuro ambiental de Reta en general. Por eso el Ejecutivo debe llegar a esta puesta de acuerdo final sobre un asunto político que, después de todo y de no mediar intereses creados, no es tan complejo. |