Situación de la Almeja Amarilla (Mesodesma mactroides)
Escrito por Cintia Irigoyen   
Miércoles, 22 de Octubre de 2008 06:02

Recuerdo cuando veraneaba en la costa atlántica, bastaba entonces con hacer un pozo en la arena y, a diez o veinte centímetros, estaban las almejas. Los orificios que dejaban en la arena al asomar sus cuernos eran incontables, a lo largo de kilómetros y kilómetros. Sacábamos un balde o dos de almejas por semana, para nuestro consumo. A partir de 1995, cuando por primera vez advertí que no quedaban más, oí muchas explicaciones de la causa de su desaparición, entre otras, la depredación del turismo y comercial, la contaminación del Río de la Plata, la falta de cloacas en la zona, los agroquímicos, el peso de los vehículos que transitan por las playas, el barrido del lecho marino por las redes de los pesqueros, etcétera.

¿Desapareció definitivamente la almeja de nuestras playas? ¿Por qué? ¿En qué situación se encuentran las almejas? Seguir leyendo siguiendo el link Leer Más.

A lo largo de las décadas, este recurso ha sido sucesivamente ignorado, explotado, sobrexplotado, protegido parcialmente y bajo protección total. Llegó a ser el segundo molusco en importancia comercial del país, pero ahora es un recurso en riesgo de extinción. La almeja amarilla es un ejemplo de los problemas de gestión de los recursos costeros de libre acceso.

Es muy difícil conocer los porqués. Es más factible analizar los cómos, cuándos y dóndes. No se sabe qué ocasionó la desaparición de la almeja amarilla (Mesodesma mactroides) de nuestras costas. La contaminación ambiental podría haber sido la causa, pero tendría que haberse tratado de una contaminación atípica, que actuó sobre una especie en particular y no sobre el resto de los moluscos ni sobre la fauna en general. La almeja amarilla no solo desapareció de la costa argentina: lo mismo sucedió en las costas del Brasil y del Uruguay. También está la posibilidad de causas biológicas, como la infección por virus o bacterias.

En la primavera de 1995 una mortandad masiva afectó a casi todas las playas almejeras de Argentina. El único banco que no fue afectado se encontraba en el área de San Blas (en el extremo austral del rango de la especie) y tenía una extensión de unos pocos kilómetros. Las causas de la mortandad todavía se ignoran, pero lo que sí parece seguro es que fueron causas naturales.

El estado de la población de la almeja amarilla en las playas bonaerenses es crítica. Sin embargo es un poco mejor que en los últimos cuatro años. Han aparecido en las playas más individuos juveniles. Si éstos logran crecer y reproducirse normalmente, es posible que pueda revertirse la tendencia declinante, de hecho, la población actual representa menos del 10% de la existente antes de la mortandad masiva del 95. "Resulta de crucial importancia la colaboración de la población para impedir la extracción furtiva de almejas, la remoción de arena y conchilla de la playa, así como la circulación de vehículos por esa zona de la playa", señala el doctor Jose Dadon, profesor de la Facultad de Ciencias Exactas y Natural de la UBA.

La almeja amarilla (Mesodesma mactroides) ha constituido uno de los recursos malacológicos más importantes de la Argentina. Se explotó comercialmente en forma masiva entre 1940 y 1958, año en que la sobrepesca de este molusco causó un colapso que obligó a decretar la veda total para su extracción comercial. A partir de ese momento se permitió sólo la extracción turística. Pero, en 1995 se registró un fenómeno de mortandad masiva de la almeja amarilla en toda la provincia de Buenos Aires, luego de que se observáran fenómenos similares en Brasil y Uruguay. Se estableció así la veda total, por una resolución de la Dirección de Pesca Provincial, en noviembre de 1996.

Dadón, junto con un grupo de licenciados y estudiantes, efectúan campañas de recolección de datos tres veces al año, en primavera, verano y otoño. En invierno, la almeja amarilla desaparece de la zona intermareal debido a que migra a la zona submareal, donde permanece hasta la primavera.

El investigador comenta que, si bien la tasa de crecimiento observada en estos años muestra un leve aumento, la estructura de la población es diferente de la encontrada hasta 1995. Antes, las poblaciones estaban constituidas por adultos de distintas edades, juveniles, y los denominados "reclutas" que son los juveniles más pequeños, que tienen entre 1 y 2 milímetros de diámetro. En la actualidad, en cambio, la población está formada por individuos de la misma edad, o tamaño, y ya no se observan distintas edades coexistiendo en forma simultánea. La densidad, tanto de los juveniles más pequeños, como de las almejas de tallas comerciales (mayores de 60 milímetros), es baja.

La almeja amarilla alcanza los 4 centímetros de diámetro al año de vida, y es en esa época en que empieza a reproducirse. Viven hasta los ocho años, con un tamaño máximo aproximado de 8 a 9 centímetros. Se reproducen en primavera y otoño, época en que ponen millones de huevos, que se desarrollan en larvas planctónicas (que flotan en el agua).

La mayoría de los turistas considera que la almeja amarilla es parte de sus vacaciones. El molusco tiene un gran valor turístico, anecdótico y simbólico. "Falta una campaña muy fuerte de información al turista, en la que deberían ayudar tanto las autoridades municipales y provinciales como los pobladores residentes en la zona", enfatiza. Para el investigador sería suficiente con una campaña sencilla y barata, que consistiera en apelar al turista mediante un folleto con las recomendaciones mínimas, el cual se podría repartir en la estación terminal de Colectivo, y en las estaciones de peaje.

Recientemente, los voluntarios de la zona azul, me mandaron éstas fotos de las almejas que han aparecido en la playa, en su mayoría débiles, y predadas por aves.

 
 

Por tal motivo, inicié una investigación, no encontrando mucha información de actualidad, salvo el estudio de residuos metálicos que abajo se encuentra en su totalidad. Básicamente, argumenta causas naturales y acumulación de metales pesados.

Me contacté con el autor de ésta investigación, el Dr. Gustavo Thompson, del Departamento de Ecología Genética y Evolución, de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, quién muy amablemente respondió:

Estimada Cintia
Gracias por escribirme, yo observe un patrón similar hace 4 años en el Partido de La Costa luego de una tormenta muy severa con mar de fondo incluida. Te envío junto a este mail un pdf del trabajo que publique donde concluí que posiblemente estén sufriendo contaminación por metales pesados, lo cual junto con la mar de fondo fue una mala combinación para la población de almejas local. Dado el comportamiento que describís es muy probable que esto sea así, más si se observan luego de situaciones de muy mal tiempo. Te recomiendo que juntes muestras de almejas en lo posible vivas o moribundas, preservarlas en frío, no congelar y mandes a analizar los tejidos en busca de contaminantes de acuerdo a las industrias que tienen en la zona, sobre todo las de Bahía Blanca. Los estudios de contaminantes son caros así que te recomiendo que lo hagas por intermedio de algunos de los sponsors que tiene ECOFAM. Espero que esta información
te sea útil. Saludos.

Dr. Gustavo Thompson
Departamento de Ecologia Genetica y Evolucion
Facultad de Ciencias Exacta y Naturales
Ciudad Universitaria Pab II - piso 4
1428 Capital Federal
Buenos Aires
ARGENTINA


Desde este sitio, les decimos: NO EXTRAIGAS ALMEJAS DE LA PLAYA, COLABORÁ PARA SU RECUPERACIÓN.

Para leer más sobre las almejas descarga los siguientes documentos:

Fuentes