Generalidades de la Tortuga Laud
Escrito por Rubén Dellacasa   
Miércoles, 05 de Noviembre de 2008 05:40

La tortuga laúd, cuyo nombre científico es Dermochelys coriacea, es la más grande de todas las tortugas que existen actualmente, tanto marinas como terrestres. El máximo tamaño registrado es de 244 cm y más de 800 kg.

Para el Océano Atlantico Sud Occidental se consideran adultos los animales cuyo caparazón supera los 137 cm. En nuestro país se han registrado ejemplares subadultos y adultos de esta especie.

A diferencia del resto de las tortugas marinas su caparazón es liso, flexible y alargado, de forma casi triangular. Carece de escudos y presenta siete crestas o quillas dorsales. No tiene uñas en ninguna de sus cuatro aletas. La coloración es gris oscuro a negro con gran cantidad de manchas claras o blancas, siendo clara en la región del plastrón.


 

Su distribución abarca todos los océanos, llegando hasta zonas de aguas frías como Alaska, Canadá, Nueva Zelanda y Argentina. Presenta hábitos menos costeros que las demás especies de tortugas marinas.

Una gruesa capa de grasa y su sistema circulatorio, especialmente adaptado para evitar la pérdida de calor, les permite transitar aguas más frías que otras tortugas marinas.


 

Son capaces de realizar migraciones de miles de kilómetros, a veces ayudadas por las corrientes marinas. Como ejemplo de ello puede mencionarse que hembras marcadas en las playas de Gabón (África) mientras depositaban sus huevos, fueron encontradas luego al otro lado del Océano Atlántico, en el sur de Brasil y en Argentina.

Se han registrado buceos hasta profundidades superiores a 1000 metros durante unos 10 minutos. A pesar de estos datos extraordinarios, las inmersiones no superan en promedio los 65 metros.

La dieta se basa principalmente en medusas y otros animales gelatinosos, aunque en el análisis de contenidos estomacales también se han detectado crustáceos, calamares, pulpos y peces pequeños. El pico ha desarrollado una forma de gancho para ayudar a la tortuga laúd a morder medusas y su garganta tiene barbas apuntando hacia dentro que le ayudan a tragárselas. El Mar Argentino es una de sus áreas de alimentación.


 

La reproducción y anidación tiene lugar en zonas cálidas. Las tortugas hembras pueden realizar varias puestas durante una temporada reproductiva que pueden superar los 100 huevos cada una. Las tortugas laúd se aparean en el mar; los machos nunca abandonan el agua una vez que entran en ella como crías. Las hembras se aparean cada tres o cuatro años, volviendo a las playas donde ellas mismas nacieron para depositar sus huevos. Una hembra puede dejar hasta diez huevos en cada deposición. El intervalo entre una puesta y la siguiente es de unos nueve días. El primer apareamiento se produce después de que la tortuga haya cumplido diez años.

 

Pasan varios años entre una temporada reproductiva y la siguiente. Como sucede con otros reptiles, el sexo de las futuras tortuguitas no está dado genéticamente sino que lo determinan las condiciones de temperatura durante la incubación.

Las playas de anidación deben estar cubiertas de arena blanda y tener una zona de agua costera poco profunda. Esto se debe a que sus blandas conchas se dañan fácilmente con las rocas duras. Esto es una fuente de vulnerabilidad para las tortugas debido a que estas playas son susceptibles de erosionarse. Las hembras excavan un nido sobre la línea de la marea alta con sus aletas. Entonces comienzan a depositar sus huevos, produciendo unos 110 de los cuales 70 son más largos y fértiles, y los 40 restantes más pequeños y estériles. Las hembras cubren cuidadosamente el nido, asegurándose de camuflarlo frente a los depredadores con una capa de arena.

 

Los huevos se incuban durante 60 días. Al igual que otros reptiles, la temperatura ambiente del nido determina el sexo de las crías. Los huevos se abren mientras continúan bajo la arena. Después del anochecer, las crías cavan su camino hacia la superficie y siguen su marca hasta el mar. Al nacer las crías se dirigen rápidamente hacia el mar, donde pasarán más del 99% de su vida.

En la Lista Roja de Especies Amenazadas la Tortuga Laúd se encuentra categorizada como en Peligro Crítico de Extinción. Como sucede con otras especies de tortugas marinas, las principales amenazas que deben enfrentar hoy estos animales son las interacciones con las pesquerías, la ingesta de residuos de origen humano y la degradación de los ambientes marinos.

 

ECOFAM lleva a cabo sus actividades relacionadas con tortugas marinas en el marco del PRICTMA (Programa Regional de Investigación y Conservación de Tortugas Marinas de Argentina). Este programa integra varias instituciones y organizaciones locales, aportando cada una de ellas sus datos para constituir un conjunto común de conocimientos y gestión. De este modo, pueden lograrse avances más significativos sobre diversos aspectos relativos a las tortugas marinas.

Marisa Diaz y Miguel Albanese fotografiaron este ejemplar en Reta

 

Agredecemos en aporte de Ruben Dellacasa, Ecofam Argentina, quien amablemente nos acercó este artículo sobre las generalidades de las Tortugas Laud.

Texto: Ruben Dellacasa
Adaptación: Cintia Irigoyen
Imágenes: Miguel Albanese, Marisa Diaz, Google.