Cuidados Bajo El Sol
Escrito por Cintia Irigoyen   
Miércoles, 17 de Diciembre de 2008 06:15

Llega el verano y, como todos los años, nos disponemos a disfrutar de las vacaciones y, por supuesto, del sol. Pero es aquí donde debemos tener cuidado. Si bien el verano es un gran momento para el organismo humano, el descuido de los hombres lo ha convertido en una amenaza y ahora solo la prevención individual permite gozar del sol sin riesgos.Mucho se dice y se alerta sobre la importancia de proteger la piel del sol. Sobre la agresividad que tienen los rayos UV y su incidencia en el cáncer de piel. Pero lo cierto es que este verano el bronceado es el protagonista de la temporada. ¿Cómo combinar belleza, moda y salud?. El sol es un amigo, pero una descuidada exposición al mismo puede afectarnos seriamente la salud.

En principio, actualmente el sol es peligroso porque el proceso de deterioro de la atmósfera a causa de la contaminación ambiental permite que se filtren rayos ultravioletas (UVA y UVB) hacia la Tierra. Pero, además, el avance científico permitió descubrir que la exposición desmedida a la acción de los rayos solares produce envejecimiento prematuro de la piel y hasta puede desencadenar en cáncer (melanoma).

Para quienes disfrutan del sol, en realidad es un aliado, un miembro saludable de la Naturaleza al que se debe aprovechar durante las vacaciones con el objetivo de recargar las pilas del organismo para entrar con más energía y salud al frío del invierno.

Lo primero que hay que hacer es cambiar hábitos. No se trata de no ir a la playa o de vestirse de negro de pies a cabeza para no broncearse. Simplemente hay que evitar tirarse al sol como un lagarto.

Después hay que elegir el factor de protección adecuado, teniendo en cuenta el color de piel, de cabello y de ojos.

Hay cuatro tipos de dermis.

  1. Las de tipo 4 son híper sensibles, nunca llegan a broncearse. Les conviene usar factor de protección (SPF) 60.
  2. Las tipo 3, pieles blancas, que en vez de broncearse se enrojecen. A ellas les conviene usar SPF 40.
  3. Las de tipo 2 son las que se broncean fácilmente y rara vez se enrojecen. Para ellas, el factor 30 es el ideal.
  4. Las de tipo 1, que es la tez de los negros, que pueden usar SPF 15.


El segundo paso para cuidarse es vigilar los horarios. A la mañana lo sugerido es de 9 a 10. La hora del mediodía, por supuesto, está prohibida. A la tarde, a partir de las 16, es una opción prudente. Recuerde que este año se ha cambiado el horario de verano, por lo que deberá tener en cuenta esto.

EL SOL, UN AMIGO

Mientras se lo respete, el sol es un aliado de la salud del cuerpo y la mente. Durante la exposición al sol, se activan los sintetizadores orgánicos de la vitamina D, nutriente esencial para la calcificación ósea.

Los rayos ultravioletas mejoran algunas enfermedades de la piel como eczemas, dermatitis de contacto y psoriasis porque se incrementa el recambio celular de la dermis.

El problema, entonces, no está en el sol sino en como cada persona se relaciona con él durante los meses en los cuales reina y gobierna desde el cielo.

¿POR QUÉ DAÑA?

De los rayos del sol, los más peligrosos son los ultravioletas y de ellos, el UVA tiene mayor poder de penetración en las capas de la piel, por el cual es el responsable de las lesiones más serias y el fotoenvejecimiento o envejecimiento prematuro. El UVB, en cambio, ataca solo la dermis, produce quemaduras y envejece levemente. De los UVA hay que cuidarse a lo largo de todo el día y también en el invierno, pero los UVB son potentes sólo por la mañana y durante el verano.

Sin embargo, el sol no elige un ataque determinado y cuando tiene frente a sí a sus víctimas, a las 12 del mediodía, envía todos sus rayos de poder insano. Mientras la piel está expuesta al sol, sin protección, el organismo da la orden de reducir colágeno y secretar melanina: así los tejidos pierden elasticidad y aparecen arrugas precoces.

Además, los rayos ultravioletas producen radicales libres dentro del organismo y la única forma de contrarrestar este efecto es la pantalla solar que impida la penetración y, a la vez, una buena reserva de antioxidantes.

Pero todos estos efectos negativos que produce tomar sol y que descubrieron las más recientes investigaciones, se suman a las ya demasiado conocidas quemaduras de diversos grados, aparición de ampollas y manchas, resultantes de la incorrecta exposición, la falta de humectación en la piel y el descuido.

SEPA QUE HACER

En la actualidad, se puede tomar sol y color en la piel sin exponerse a los peligros. No es verdad que el uso de protectores solares impida llegar al tan deseado color bronceado: el organismo sigue produciendo melanina (que es la sustancia dadora del color de la piel), lo cual significa que se tomará color con protección.

Tampoco es cierto que exponiéndose al sol durante las peores horas se tomará color más rápidamente, hecho que además traerá consecuencias como la caída de la capa de dermis y la vuelta al tono claro.
Se puede y se debe tomar sol en el verano para mejorar al organismo, la mente y también la piel. El único requisito es hacerlo en las horas adecuadas, con las prevenciones correspondientes, con una buena protección y sin excesos. Así, se terminará el verano con un color envidiable, una piel saludable y el recambio de vitaminas y minerales necesario para enfrentar los meses del frío con la mejor salud.

LOS NIÑOS ABSORBEN TRES VECES MÁS RADIACIONES UVB QUE LOS ADULTOS

Niños y adolescentes reciben el triple de radiaciones solares ultravioletas que los adultos. El efecto de la radiación es permanente, irreversible y acumulativo, de modo que cuidarse desde edades tempranas es esencial para reducir el riesgo de padecer cáncer en la adultez. Se estima que a los 18 años una persona ya se expuso al 80% de las radiaciones solares que recibirá en su vida.

El vínculo entre tomar sol sin protección y la aparición de lesiones en la piel que pueden volverse cancerosas es indiscutible. También se sabe que el de piel es el tipo de cáncer más frecuente; de cada tres casos nuevos de cáncer, uno es dermatológico. Hay una asociación entre la cantidad de sol que se toma en estos años y el surgimiento de lunares.

Durante la niñez los chicos son receptivos y permeables al aprendizaje. Por esta razón los padres deben fomentar hábitos sanos frente al sol y a enseñar con el ejemplo: Las madres están bronceadísimas y le dicen a los hijos que se cuiden del sol. Los hijos ven a los padres en las reposeras y van a hacer lo mismo; hay que predicar con el ejemplo.

Saber que las personas que padecen cáncer de piel son las que más probabilidad de curarse tienen respecto de otras enfermedades tumorales no es poca cosa. Por ello, es fundamental prevenirlo y saber detectarlo a tiempo.

Hábitos sanos frente al sol

  • Elija y busque la sombra: debajo de un árbol, techo, sombrilla o carpa.
  • Use ropa y accesorios adecuados para protegerse: gorro o sombrero de ala ancha, ropa de trama apretada (con mangas), anteojos de sol con filtros UV (para radiación ultravioleta).
  • Aplique abundante cantidad de protector solar, de amplio espectro (que proteja contra UVB-UVA), con factor de protección solar 15 o mayor; para pieles muy sensibles (muy claras, que siempre enrojecen y nunca se broncean) o exposiciones solares intensas o en la altura, el FPS mínimo recomendado es 30. Cubra toda la piel expuesta. La aplicación debe ser previa de la exposición (alrededor de 30 minutos antes) y renovarla cada 2 horas Los productos solares protegen durante un tiempo, la transpiración y el roce de la toalla le hacen perder la efectividad. Los primeros días de sol, la piel no esta preparada para exposiciones prolongas, utilice un protector elevado y luego lo podrá disminuir.
  • No exponer al sol, sea en forma directa o indirecta, a los niños menores de 1 año. Ante exposiciones ocasionales, a partir de los 6 meses de vida se pueden emplear protectores solares. Utilice para los niños protectores con resistencia al agua, pero ello no quiere decir que lo aplica una vez y listo, la aplicación se repite cada 2 o 3 horas porque si el niño permanece en el agua, estará protegido durante 40 minutos dentro de ella. Recuerde que solo pueden aplicarlo a los bebes de más de 6 meses.
  • Evite la exposición directa al sol de 10 a 16, cuando los rayos ultravioleta son más intensos. Aunque el día este nublado aplique fotoprotector, los rayos pasan en un 75% y si hay viento debe tener más cuidados porque no se siente la fuerza del sol.
  • Recuerde que las nubes dejan pasar el sol. La arena, el agua y la nieve reflejan los rayos y aumentan su acción.
  • Sepa que existen medicamentos que pueden ocasionar reacciones en la piel ante la exposición solar. Pregúntele a su médico.
  • Recuerde que algunas personas se broncean antes que otras porque sus células responsables de la pigmentación son más activas y numerosas, no porque toman sol más tiempo, por ello, no hagan “mezclas mágicas” y evite futuros daños.
  • A pesar de lo que se decía hasta ahora, la exposición a los rayos solares después de las 16 puede ser riesgosa. El horario “prohibido” era entre las 11 y las 16; pero según el huso que le corresponde al país, sería entre las 13 y las 18.


Protegerse es cuidarse, recuerde que la piel tiene memoria  y los daños que le provoca el sol, no los verá ahora o al corto plazo, ellos recién aparecerán dentro de 15, 20 o 30 años, cuide a sus hijos y edúquelos con su ejemplo, de esta manera  ellos no padecerán de cáncer cutáneo en su futuro.

Aprendan a respetar al sol, él a ustedes no los respetará.

Fuentes: