| Algunas precisiones sobre Astrología (12ª Parte) |
| Escrito por Horacio Ramirez |
TauroEsta constelación es importante porque contiene a las Pléyades míticas. Las Pléyades constituyen una de las agrupaciones estelares más sutiles y complejas. El Dante las llamó ‘La Rosa Blanca’ ya que la rosa roja del amor se transforma en ellas en la rosa blanca de la pureza. Sus estrellas son del tipo variables explosivas, quizás por eso es que en la antigüedad se hablaba de las 6 Pléyades y hoy podemos ver 7. Orión es el primer decanato de Tauro: es el cazador mítico el valiente príncipe que lucha para defender a la Doncella Divina. Está allí luego de cruzar el tortuoso río Eridanus, con la estrella Achernar, como segundo decanato. El tercer decanato es el Auriga, el Conductor (de los carros de guerra griegos). En antiguas representaciones, Auriga era llamada la constelación “Del buen pastor” y era dibujada como un pastor con una cabra en una mano y cintas en la otra. Ahora bien. Orión está en oposición a Ofiuco, a la constelación del Serpentario y en esa oposición se enfrentan dos situaciones: por un lado, la zona conflictiva de Ofiuco luchando con la Serpiente -i.e.: el principio espiritual contra el carnal- en la zona más conflictiva del zodíaco: el gran enemigo de Virgo, el Escorpión (que por eso persigue a Orión); su gran defensor, el Caballero del Grial, Sagitario, y todos apuntando hacia el centro de la Galaxia, bajo el pie de Ofiuco, que es el mismo pie que pisaría a la serpiente en su contraparte: Orión (Eridanus comienza justo al lado de Rigel, el talón del pie izquierdo de Orión). Orión acaba de cruzar el río Eridano. ¿Qué es Eridano? Simbólicamente, la Serpiente con la que está luchando Ofiuco. Orión ya la venció y por eso, mientras Ofiuco es el Guardián de los Misterios y es marginado en la cuenta de los signos del zodíaco y sigue luchando contra su condición caída, Orión ya se enfrenta abiertamente a los misterios: porque ya venció a la serpiente. La serpiente de Ofiuco es el río de Orión. La serpiente y el río constituyen dos instancias simbólicas del mismo símbolo: la carnalidad. ¡Por eso Cristo se sumerge (se bautiza) en el río Jordán! ¡Vencía a la Serpiente! (¡Ay, Horacito! ¡Cuántas verdades les revelas a estos mocosos! ¿Estaré arrojando perlas a los cerdos? ¿Habrá llegado alguien a leer esta parte? De ser así, sírvase indicármelo con un comentario. Gracias.) Otra cosa interesante es que cuando José de Arimatea tomó la ‘piedra blanca’, el Santo Grial, se lo lleva a las Islas Británicas. Recordemos que en la época de Jacob, el punto vernal -la posición del sol en el momento del equinoccio de primavera boreal- estaba en Tauro y que José -el que fue vendido a Egipto- debía transportar la piedra blanca. Por eso Tauro es el guardián de las Islas Británicas y por eso, entre otros apodos históricos, a las Islas se las llama “John Bull”, y por eso, también, el nombre de este extraño personaje, que recoge la sangre y el agua de Cristo, es también llamado José. Por otra parte ¿por qué a las Islas Británicas? ¿No podía haber ido a otra parte? No, porque la tribu asignada a Tauro es Aser y de Aser descienden los anglosajones: “El pan de Aser será sustancioso, y él dará deleites al rey”. El mes de mayo está asignado a Tauro. |