Cerró la muestra Pinturas y Arte, en el balneario Reta
Escrito por www.lavozdelpueblo.com.ar   
Lunes, 14 de Diciembre de 2009 07:26

Las coordinadoras Laura Pérez (taller de pintura) y María Cecilia Pluis (taller literario), luego de haber presentado a la sociedad los trabajos realizados durante todo el año dentro del marco de las Asistencias Técnicas que otorga la Dirección General de Cultura, que se dictaron en el Salón Almeida de la Biblioteca Popular Un Mundo de Libros, quieren hacer extensivos los agradecimientos a todos quienes apoyaron la muestra, a quienes las acompañaron en la organización y en el armado, a los alumnos, a los que desde la visita, los mates y las risas estuvieron presentes el viernes y sábado pasado y a quienes les dieron toda la energía y fuerzas para seguir adelante con esta movida cultural de Reta.
Pluis afirmó que "nos sentimos realizadas y muy felices con los trabajos que crearon nuestros alumnos durante este año. Además, desde mi taller he logrado que personas que estaban completamente alejadas de la literatura,  que estaban inmersas en la rutina y en los problemas económicos sociales actuales, tuvieran una motivación extra, que lograran ver que en la literatura hay más que hojas impresas, que hay mundos de fantasía, anhelos de ficción y amores eternos soñados que hacen que en nuestra vida siga prendida la chispa de la imaginación y de las utopías". Durante la charla agregó Pérez "nosotras trabajamos semana a semana con mucho esmero y en un horario bastante incómodo pero lo más redimible es que se ha formado un grupo de personas muy unido. Es más, lo que pasó en pintura me sorprendió tremendamente, muchas alumnas me confirmaron que van a seguir pintando y que van a ir a mi casa para que les siga explicando cómo se hace ésta o aquella técnica de pintura. Eso es impagable, es crear conciencia del sí puedo y del sigo adelante".

La exposición presentó los cuadros de las alumnas del taller de pintura que quisieron exhibir y de cada cuadro, desde el taller literario un alumno seleccionó uno por el gusto, por los colores o simplemente por simpatía y de él nació una historia. El Salón Almeida fue preparado como un escenario que simulaba ser un living colonial, decorado con telas, lámparas, veladores y máscaras hindúes. Allí los cuadros estaban sobre un sillón, en una mesa ratona, sobre repisas o la pared y eran acompañados de su cuento. Al salir de la muestra, un anuario esperaba a los visitantes para que dejaran su impresión sobre la misma.

Cabe aclarar que también las acompañó en la muestra, la bibliotecaria Mónica Bie quien preparó un rincón de este living colonial para mostrar los resultados del trabajo con sus alumnas del taller de tejido y del taller de plástica para niños.